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criterio del experto de IE BUSINESS SCHOOL, ANTONIO MARTÍN,
hay dos grandes tipos de ingresos. Los directos del propio suceso,
a través del patrocinio, la venta de entradas, la restauración
en el propio estadio o complejo, la promoción (mercancía)
y los derechos audiovisuales. Y los indirectos, que son los que
se generan a través de la promoción del mismo. Explica
MARTÍN, que "cuando una organización asume el
desarrollo de un torneo de tenis o de la PGA, hay un beneficio para
la ciudad o el país, ya que logra ponerte en el mapa en todo
el mundo. Luego están las actividades que se hacen conjuntamente
con patrocinadores. Es decir, un inversor puede promocionar una
actividad porque le interesa que la gente sepa que está vinculado".
MARTÍN
cita el caso REPSOL. "La marca hace publicidad gratuita de
la prueba del mundial de F1 de Montmeló, en Barcelona,
anunciando entre seis y ocho meses antes la venta anticipada de
entradas. Las empresas han reducido los presupuestos de marketing
y comunicación, y aquí hay una relación directa.
A los inversores vinculados a la industria del deporte les está
pasando igual que las que están vinculadas al sector del
consumo: una importante retracción del consumo, presupuestos
a la baja, recortes generalizados. Yo creo que no veremos cambios
drásticos, lo que sí veremos en los clubes o empresas
organizadoras de portafolios deportivos es apretarse el cinturón".
Para
FRANCESC PUJOL, miembro del ESI (ECONOMICS, SPORTS AND INTANGIBLES
RESEARCH GROUP), de la Universidad de Navarra, "el mundo
del deporte como espectáculo es un sector de negocios muy
parecido al cine, a la música, muy vinculado al espectáculo
que se genere. Esto se mide por la calidad propia del producto
que estás ofreciendo, pero se pone el valor en función
del impacto mediático que genere. Puede tener mucho valor,
pero si no se conoce no se puede rentabilizar. Es un sector en
el que todo es visibilidad y la visibilidad la dan los medios
de comunicación".
A
consideración de PUJOL, "la capacidad de generar ingresos
de un club, de un tenista, de un evento deportivo está
ligado al valor mediático que generan y ese impacto está
ligado a los éxitos deportivos, pero hay sucesos que tienen
más ruido que otros, y es esa cantidad la que dictamina
el valor de marca y su la visibilidad, y esa visibilidad es la
que genera ingresos luego a través de derechos de televisión
y contratos de patrocinio".
Sugiere
PUJOL, que la estructura de ingresos de eventos deportivos está
ligada a la publicidad directa, a través de patrocinio;
e indirecta, con los derechos de televisión, que se financian
a través de publicidad. "En épocas de crisis,
los derechos cotizan a la baja de una manera importante y, por
lo tanto, a pesar de que el impacto mediático no disminuye,
sí la rentabilidad de ese ruido porque el pastel a repartir
en patrocinio y publicidad se reduce, ya que las empresas no tienen
disponibilidad de caja para gastar en imagen de marca y en activación
de publicidad. En este sentido, nosotros no observados una bajada
del impacto mediático deportivo, pero al haber disminuido
el pastel, una noticia generada por un suceso deportivo genera
una rentabilidad menor en época de crisis que en época
de bonanza. Sufrirán mucho las actividades que tengan una
estructura de gastos poco flexible, o sea que no puedan disminuir
el gasto, porque los ingresos bajarán en un 20% o un 30%.
Hay eventos que están muy atados por los premios o las
primas por pagar a unos y otros".
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