| Para
el profesor de la Escuela de Política de la Universidad de
Maryland, BRANKO MILANOVIC, el mercado más globalizado
es el de los jugadores profesionales de fútbol. Argumenta
su planteamiento en los datos publicados por el Observatorio de
jugadores de Europa: un futbolista nigeriano o brasileño
puede encontrar trabajo en Europa o Japón más fácilmente
que un cirujano o un ingeniero competentes. De los 2.600 profesionales
que hay en las cinco principales ligas europeas de fútbol
- Inglaterra, España, Italia, Alemania y Francia - casi 800
son extranjeros.
El
investigador cita como la primera reacción hacia este reinvento
de la DESLOCALIZACIÓN de la mano de obra, lo sucedido en
1995 con el llamado fallo BOSMAN. El jugador belga JEAN-MARC BOSMAN
se quejó ante la Corte Europea de Justicia por las reglas
que existían en ese tiempo y que limitaban la presencia
de jugadores extranjeros a dos o tres por equipo. Las reglas,
sostuvo, violaban flagrantemente la libertad de desplazamiento
y las leyes laborales contra la discriminación dentro de
la Unión Europea. Después de la sentencia a su favor
se levantaron los límites a los jugadores de la Unión
Europea, mientras que los límites para los africanos, europeos
orientales y latinoamericanos se abandonaron formalmente o se
volvieron irrelevantes. Así, para los futbolistas profesionales
de primera línea se volvió prácticamente
completa la movilidad global en un pequeño mercado. Hoy
en día, muchos de los mejores equipos no cuentan con jugadores
de sus propios países.
MILANOVIC
traslada sus reflexiones sobre la DESLOCALIZACIÓN de la
mano de obra de la materia prima del producto fútbol, a
una movilidad global similar a las demás profesiones. "¿Qué
pasaría si los médicos pudieran ir con la misma
facilidad de Camerún a España o que los ingenieros
pudieran irse a vivir de Costa de Marfil a Francia y después
a Inglaterra? El fútbol podría darnos pistas de
lo que podría ser ese nuevo mundo de movilidad, libre en
gran medida de los obstáculos de las barreras nacionales".
A
criterio del catedrático, la globalización del deporte
más popular del mundo es responsable de dos avances. Estos
son sus argumentos: "La mayoría de los observadores
coincide en que ha mejorado la calidad del juego. Los jugadores
tienen mucha mejor condición física, mejor técnica
y control de la pelota. Pero también, la movilidad global
del trabajo, junto con un sistema capitalista en el que los equipos
más ricos pueden comprar a los mejores jugadores, sin limitaciones
como topes salariales, consolida la calidad en un mismo lugar
mucho más que antes. Un puñado de los equipos de
fútbol más ricos compra a los mejores jugadores
y, consecuentemente, cosecha la mayoría de los trofeos.
En consecuencia, se eleva su popularidad, se amplía la
base internacional de fans y se venden más playeras y anuncios,
lo que engorda las arcas de la empresa. Esto, a su vez, de por
sí ricos, atraigan a más jugadores estelares".
Este
poder económico ha hecho de la DESLOCALIZACIÓN una
estrategia para incrementar el posicionamiento de las empresas
del fútbol que han sabido gestionar para fichar la
mejor materia prima. Manchester United, Chelsea, Arsenal y Liverpool
han ganado durante los recientes 15 años el título
mayor de la Liga Premier. En Italia, sólo una vez en los
últimos veinte años la serie A ha sido ganada por
un equipo que no estaba clasificado como los cuatro principales:
Juventus, Milan, Inter y Roma. En España, el Real Madrid
y el Barcelona se han repartido 18 de los últimos 20 campeonatos.
En Alemania, 13 de los últimos 16 campeonatos fueron ganados
por los dos mismos equipos.
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