| Un
aplicado y 'activo predicador' de las situaciones competitivas de
los equipos deportivos como fuentes de motivación para fijar
objetivos perceptibles, realizables y al alcance de los grupos ejecutivos
es MIKE KRZYEWSKI, director de la selección de baloncesto
de Estados Unidos, un especialista de la gerencia aplicada a los
programas de liderazgo de las empresas que toman el deporte como
medio de persuasión a través de modelos y estrategias
de trabajo en equipo para generar confianza. Graduado de la Academia
Militar de West Point, es el autor de la obra LIDERANDO CON EL CORAZÓN
(LEADING WITH THE HEART) en la que presenta sus puntos de vista
sobre la gerencia y el baloncesto. "Veo mi trabajo como un
desafío de liderazgo. Lo mismo en un equipo de negocios,
de la familia o de la iglesia".
KRZYEWSKI
cuenta sus principios de liderazgo con los dedos de una mano.
Cada uno representa la comunicación, la confianza, el interés
por los demás, la responsabilidad colectiva y el orgullo.
Sustenta su apreciación que cinco jugadores poco talentosos
que forman un conjunto unido le pueden ganar a un conjunto de
cinco jugadores talentosos donde cada uno juega por su cuenta.
La mano es una gran metáfora. Reniega de quienes no optan
por la crítica para manifestar opinión o contrariar
decisiones en el campo de juego. Es del criterio que el trabajo
de equipo se deberá retroalimentar de los cuestionamientos,
por eso durante sus ejercicios de baloncesto aplicados a las estrategias
gerenciales, no usa el silbato porque cree que lo distancia de
su equipo.
El
'juego de las estrategias gerenciales' de KRZYEWSKI se basa en
que los jugadores deberán tomar decisiones en la cancha
en vez de esperar a que las instrucciones lleguen del banco del
técnico. "Tanto en los NEGOCIOS como en el DEPORTE
es crucial cómo dirigir el equipo de manera que sus miembros
puedan tomar decisiones inteligentes, trabajar en conjunto y finalmente
alcanzar el éxito". Su mensaje se retransmite en el
sentido que las estrategias aplicadas por un equipo de alta competición
en el terreno de juego, produce alto impulso en los grupos de
oficina de las empresas innovadoras. Esta corriente de liderazgo
coloca al baloncesto como el deporte de moda en Estados Unidos,
por encima del fútbol americano, el modelo tomado en la
época del auge manufacturero y focalizado 'en que el director
técnico tomaba todas las decisiones y los jugadores servían
como piezas intercambiables'. Hoy, tanto el estilo gerencial como
las estrategias de juego de la NBA corresponden al ritmo del mundo
de los negocios.
En
su rol de gerente de campo y promotor de estrategias creativas del
juego del deporte para las salas de decisión de las empresas,
KRZYEWSKI no se ve como un entrenador de baloncesto, sino como un
líder que practica la profesión de adiestrador. "En
los periodos críticos es cuando debe surgir la imagen del
líder, alguien que no sienta pena de sí mismo y no
se deprima, ni se enfade ni se muestre débil ante la adversidad.
Los líderes deben vencer ese tipo de emociones y sobresalir
por encima del grupo. La palabra que debe siempre ir ligada al liderazgo
es confianza. No sólo en el deporte, en cualquier organización
la confianza debe ser desarrollada por cada miembro del equipo.
De lo contrario, el éxito jamás llegará. Mi
éxito, como el de cualquier otro entrenador o líder
de una organización, va ligado a las personas. Encestar es
importante, pero lo es aún mucho más la persona que
encesta. Un error muy común en el deporte es pasarse más
tiempo centrado en los esquemas y las estrategias, en lugar de dedicarlo
a aquellos que los ponen en práctica: los jugadores, que
son, ante todo, personas".
|